lunes, 25 de febrero de 2013

Cumpliendo los 30: Maratón de Sevilla

Para celebrar mi Maratón nº 30 me fui hasta Sevilla. Tenía ya ganas de correr esta prueba, así que estaba prácticamente decidido desde noviembre del año pasado. Luego, la agradable sorpresa: cambiaba el recorrido y se volvía a pasar por el centro de la ciudad. Además, poco a poco se fue concretando la compañía: Julián (que se quedó en el camino por una inoportuna lesión) y Ray, que vendría acompañado por su familia la que, por cierto, creo que me ha tratado excesivamente bien y, en cualquier caso, mejor de lo que merezco.

El fin de semana comenzaba con el despertador sonando a las 5.00 para rodar 30 minutos y estirar las piernas, ducha rápida y salir a las 6.30. Sobre las 11.00 estábamos en el Estadio (mal llamado, aunque cualquiera se lo dice a un sevillano) Olímpico para recoger el dorsal. Al hotel, que se encontraba en Triana al lado del Puente de San Telmo y la Torre del Oro, a dejar las maletas, paseo por el Parque de María Luisa y la Plaza de España y vuelta a la Isla para la comida de la pasta. La tarde fue aprovechada para pasear por la ciudad hasta que el sol empezaba a desaparecer y las piernas reclamaban algo de descanso. Otro poquito más de pasta, recordando a esa amiga que siempre me reprocha los hidratos por la noche, y pronto a dormir, lo que conseguí hacer sin problemas y de un tirón.

Tras desayunar y recoger, Ray y yo nos marchábamos para la zona de Salida, sorprendiéndome que se pudiera dejar el coche, sin problemas, en el parking del Estadio. Aparcar en la puerta como si esto fuera el del Boedo. Un poquito de espera para dejar las mochilas, aunque los voluntarios atendían con gran rapidez, y a calentar un poco. El calentamiento, sin embargo, fue mínimo ya que surgió algo más importante; parecía como si José Coronado me hubiera dado por la noche varios packs de los yogures que anunciaba, por lo que tuve que despedirme abruptamente de mi compañero y, más abruptamente todavía, de mis prejuicios a entrar en los baños portátiles que las organizaciones suelen colocar.

De aquí toco ir corriendo a la zona de salida para llegar a tiempo y, por lo menos, quitarme el frío matinal, aunque ya se ve que la temperatura va a ser ideal para correr: el sol comienza a mostrarse y el viento parece casi inexistente. Alcanzo mi cajón de salida y allí nadie me mira el dorsal: el control de entrada ha sido poco (o nada) riguroso. De manera puntual se da la salida, no tardo en exceso en pasar por el arco (15 segundos) y pronto me doy cuenta de que se puede correr muy bien desde el inicio, ya que la avenida es anchísima. Así que me adelanto al globo de las 3 horas: menos de un km y ya está decidido que toca correr rápido. Encuentro, además, a mi amigo Antonio, de Ciudad Real, que va con otro compañero de club. Iremos cerca y/o juntos buena parte de la carrera y al final entrarán en meta poco después que yo. También veo y saludo al gran Shinichi, que también hará una carrera espectacular.

Sin darnos cuenta recorremos Triana y llegamos al primer gran punto de la carrera (km 5), el Puente de San Telmo, donde Marisa y sus hijas me animan y me hacen alguna foto, fascinante, junto al Guadalquivir. A partir de aquí otros casi 5 kms corriendo junto al Río (pasando junto a la Maestranza) y con la única cuesta real del recorrido, al cruzar un tunel. El paso por el km 10 es de, aproximadamente, 41'20"; un tiempo que supondría un  10.000 casi apañado para antes de la operación, pienso.

Tras pasar por la Macarena, sobre el 15, viene la parte más "aburrida" de la maratón, donde recorremos las zonas más alejadas del centro: Kansas City, el Pizjuán, Avenida de San Francisco... La animación es menor, pero no faltan palmeros o gente que se desgañita, aunque sea uno solo. La media maratón la paso en  1h27'50", esperando que no pase demasiada factura para el resto del trayecto. Con algún que otro compañero ocasional de carrera llegamos al 30, donde noto que las fuerzas están bastante intactas y donde sé que empieza realmente el maratón. Además, comienza lo mejor del recorrido. En el 32 entramos en el Parque de María Luisa, damos alguna vuelta por allí y recorremos la Plaza de España. Precioso aunque se empieza a notar el adoquinado que nos acompañará por todo el centro histórico. Aquí hay una gran animación, que se redobla al cruzar la Avenida de la Catedral y pasar por la misma con la imponente Giralda en lo alto. Veo por segunda vez a Marisa y las chicas y hasta sonrío, aunque está comenzando mi particular muro. 

Estos 3-4 kilómetros son de lo mejor que he tenido la suerte de correr en mi vida maratoniana y quedará en la mente como quedan los últimos kms del maratón de Roma o Florencia. Al dejar el centro y, también, el bullicio de la animación, las dudas llegan: tengo la impresión de que avanzo muy despacio. Me tomo un gel y reposto algo de agua al entrar a la Isla de la Cartuja por el Puente de la Barqueta. A partir de este momento, vemos a lo lejos el Estadio y aquí creo que nadie acaba de comprender por qué no vamos por el camino más recto; bueno, claro que lo comprendemos: hay que hacer la distancia correcta, pero no lo queremos comprender.

 En el 39, más o menos, ya me he repuesto del pequeño bajón y voy otra vez animado, aunque con sensación de ir mucho más lento, lo que no es realmente cierto. La entrada en el estadio y la vuelta final en este, a pesar del estado del tartán, también las recordaré durante mucho tiempo Además, todavía me queda lo suficiente como para incrementar un poco el ritmo. El tiempo neto, 2h56'45". La segunda media, a pesar de las sensaciones, sólo la he recorrido en un minuto y cinco segundos más que la primera: 1h28'55. Otro tiempo que ya hubiera querido realizar con asiduidad antes de la operación.

Sevilla tiene todo para convertirse en el segundo maratón español tras Barcelona, incluso por delante de Madrid. El recorrido es atractivo, muy llanito (el túnel y escasos repechos casi imperceptibles y muy cortos), muy buen precio, la ciudad es muy acogedora y atractiva... también hay algún punto que el nuevo organizador, Motorpress Ibérica, debe mejorar: guardarropa, duchas y, este año, diseño de la camiseta técnica de regalo técnica de recuerdo: sin mangas, donde lo que más se ve es el patrocinador, horrible.

Pero priman, como he mencionado, los aspectos positivos. Avituallamientos más que correctos, a veces con agua en botellas pero principalmente en vasos; aunque se beba peor lo considero más adecuado por el ahorro de líquido. Sólido y geles en el km 30 (creo) y con un gran número de voluntarios, muy "resalados" ellos. En definitiva, casi obligado repetirlo otro año. Ahora un descanso antes de realizar varias medias maratones con las que prepararé el Maratón de A Coruña, el 21 de Abril. La primera de ellas, otro plato fuerte: la de Segovia el 17 de marzo con apoteósicas salida y llegada junto al Acueducto.

martes, 12 de febrero de 2013

Media Maratón Fuencarral-El Pardo 2013

Cuando escuchamos las palabras El Pardo, algunos corredores populares no sólo las asociamos a la zona boscosa que se extiende al Norte de Madrid y cuyas características cinegéticas (¿leyenda o historia?) fueron decisivas para determinar la instauración de la capitalidad en la ciudad mencionada. Tampoco exclusivamente vienen a nuestra mente las imágenes de los moradores ocasionales de su palacio y de algún gallego que lo hizo de forma estable. Para esos corredores, El Pardo suele ser sinónimo, también, de cuestas, diversión y algo de sufrimiento.

 Este año he vuelto a correr la MM de Fuencarral-El Pardo, una de las carreras de Madrid que más me gustan. Es la 4ª vez que lo hago y le tengo especial simpatía, ya que también se trata de la prueba con la que debuté en la distancia. Ha tenido algún cambio desde entonces (10 añitos se cumplen desde aquel debú), como la ubicación de la meta y llegada, pero no se ha transformado tanto como otras. Además, de momento no llega a estar masificada: poco más de 2.000 corredores (mas caraduras "invitados").

Esta MM pertenece al grupo de las que podemos definir duras, como San Lorenzo de El Escorial o Jaén. La primera parte de la carrera es cuesta abajo y fundamentalmente recorrer Herrera Oria; luego pasa al terreno más o menos llano de La Carretera de El Pardo (kms. 10-13) y  al llegar al cuartel, virar y tomar la Crta. que lleva a Fuencarral, comienzan las cuestas, aunque también hay un tramo de fuerte bajada tras cruzar la tapia y hasta que se llega al comienzo de la localidad (hoy integrada en Madrid). Los dos últimos kms, ya con las fuerzas más que justas, son básicamente en subida hasta que se entra en el estadio de atletismo (Santa Ana) donde se encuentra la meta.

Este año se ha producido un cambio importante, como es que la organización ha corrido a cargo de la AD Marathon, que ha sustituido (concurso mediante) al organizador en las últimas ediciones, Mapoma. Eso sí, sigue contándose con la inestimable colaboración de los que fundaron esta carrera y la organizaron hasta hace unos años, la Asociación de Vecinos de Nuestra Señora de Valverde. Sin nada reseñable que achacar a dicha organización, la verdad, excepto que quizá la salida debiera hacerse fuera, en una calle más ancha. Además, se les debe agradecer el detalle de haberla homologado por primera vez; aunque a nadie se le ocurra venir a por marca personal a esta prueba. Y también hay que resaltar que se agradece que, a diferencia del año pasado, se pudiera recoger el dorsal el mismo día de la salida y que esto fuera rápido.

Así que engatusé a un par de amigos con los que de vez en cuando entreno (Ray y Diego) y nos apuntamos a la prueba. Madrugón, pues empieza a las 9 de la mañana, ya que al cortar un carril de dos carreteras, hay que hacerlo pronto. Como contrapartida, antes de las dos en casa. Mañana fresca, como casi siempre en esta carrera, pero sin llegar a la temperatura gélida del año pasado (-4 ºC). Poquito viento y sol que ayudaba a calentar pronto. Muchos conocidos en la carrera a los que, de una u otra forma, intenté saludar: Juanlu, Juan, Celso, Gerardo, el gran Shinichi y la tropa de Forofos del Running (esta vez tan "sólo".... 42), a los que voy conociendo poco a poco. 

La carrera dentro de lo previsto: rodando rápido pero sin ir a tope, aunque las cuestas ayudan a que creas que esto no es así. Aquí es difícil tener un ritmo uniforme o ir de menos a más, dado el perfil, pero se trata de no perder demasiado en la segunda parte de la carrera e ir, más o menos, cómodo. Se puede ver lo correcto de la estrategia, más que nada, si vas adelantando gente y es lo que hice todo el recorrido. Eso sí, como siempre, me coloqué detrás de donde debería haber estado en la salida. Para una prueba de 2.000 personas,  casi 40 segundos hasta que sales bajo el arco de salida y para alquien que termina entre los 100 primeros, es demasiado. 

Pero bien, tanto bajando, como en el llano (o falso llano) como subiendo, iba superando a otros corredores. Como siempre en Fuencarral, las últimas cuestas me hicieron esforzarme bastante, aunque llegara con el depósito en buen estado: y es que son duras las dichosas. Al final, en meta creo que 1h26'14" netos, menos de dos minutos y medio sobre el tiempo del año pasado y mi mejor tiempo en esta carrera (¿estaré rejuveneciendo?), que databa de 2003. Diego y Ray, además, quedaron encantados e hicieron buenas marcas para el nivel de cada uno. Un placer compartir minutos con ellos. 

 Mañana día 13, se cumplen dos años de la muerte súbita que tuve en la media maratón de Gavá. Al médico que me dijo entonces que nunca más podría correr tipo competición, no le guardo rencor alguno por su equivocación. Dos semanas para  Sevilla, el maratón nº 30...

domingo, 3 de febrero de 2013

Los 39 (que no 40): recuerdos del pop-rock español (I)

Se acerca el momento de cumplir 39 años, por lo que para mantener la mente activa he pensado en reflexionar sobre parte de la música que me ha acompañado durante ellos. En concreto,  sobre el pop y el rock (aunque ya sabemos cómo son los géneros) realizados en España. Así que me propuse la ardua, y divertida todo hay que decirlo, labor de elegir 39 discos publicados en nuestro país desde 1974 hasta la actualidad. No valdrían recopilatorios ni repetiría autor, aunque algún músico ha podido participar en más de uno pero en proyectos diferentes. Hacerlo a los 40 hubiera sido muy comercial, desde luego.

Y 39, cifra altísima en años, ha quedado escasa para todos aquellos títulos que he empezado a recordar. Debo decir que hay ausencias dolorosas para mí, como algún representante de la movida gallega (Siniestro Total, Golpes Bajos...), del Donosti Sound (Family, El inquilino comunista...) o bastantes más (Agila de Extremoduro, Kortatu y su primer disco, Onion Soup de Sexy Sadie...). Por otra parte, hay grupos que cuentan con 2-3 LP's que incluiría entre los más queridos, pero se aparta de alguna manera de lo que buscaba. Tampoco he querido concentrar demasiados trabajos de un mismo lustro, sino espaciarlos en el tiempo ofreciéndome a mí mismo una evolución de este tipo de música en España.

Algunos los escuché tiempo después y su impacto viene de haber leído o escuchado sobre ellos (y eso que comencé pronto a escuchar música); a partir de la segunda mitad de los 80 sí pude escucharlos en el momento de su publicación. Y, por supuesto, esta elección no implica que los discos aquí mencionados sean los mejores, sean mejores que etc. simplemente me gustaron en su momento y lo siguen haciendo y, quiera o no, me han acompañado en estos 39 años. O en gran parte de ellos, para ser exactos, aunque quizá los primeros los escucharía de fondo al poner alguien la TV o algo así.

Vamos con la primera entrega y que se corresponde con los años 70 y 80.

1. EL PATIO - TRIANA (Gong-Movieplay, 1975)
Cuando Jesús de la Rosa cantaba aquello de "Yo quise subir al cielo para ver / y bajar hasta el infierno para comprender", las primeras palabras que oímos en la canción Abre la puerta, que inicia el LP, ya sabemos (descubriéramos el disco cuando lo descubriéramos) que estamos escuchando algo majestuoso y diferente. Imaginemos cómo se quedaría la gente en la España de 1975...
Triana (Jesús, Eduardo Rodríguez y Juan José Palacios, "Tele") fusionaba el rock progresivo con el flamenco en siete canciones inolvidables. Sin embargo, la poca promoción y lo arriesgado de la propuesta (hoy podemos bromear con aquello de "King Crimson por bulerías") hizo que el éxito fuera escaso y se necesitara algún tiempo para que el grupo alcanzara el reconocimiento que merecía y que consiguió con sus siguientes trabajos, Hijos del agobio y, sobre todo, Sombra y luz. A partir de ahí, comenzó a decaer. 
De un conjunto sobresaliente, destacar además de la mencionada canción de apertura, Luminosa mañana o la brutal En el lago.

2. COSES NOSTRES - ICEBERG (CFE, 1976)
Cuando el rock progresivo, y subgéneros como el sinfónico, daban muestras de cierto agotamiento, 4 miembros de la banda de acompañamiento de Tony Ronald y el batería de Luis Aguilé (sí, han leído bien) fundan Iceberg y sacan al mercado un LP de estilo conceptual que, además, goza sorpresivamente de éxito: Tuthankamon.
Un año después producirán su obra maestra, de carácter íntegramente instrumental, y que encierra 7 temas espectaculares como Nova, Preludi i Record o La flamenca eléctrica. Se cuenta que en diversos programas de la época exigieron tocar en directo y no en play-back, lo usual (incluso en el Un, dos, tres) durante mucho tiempo.

3. VENENO - VENENO (CBS, 1977)
Y Kiko Veneno revolucionaba la música española (capítulo I). Tras un viaje a USA, Kiko volvía con mil ideas, por lo que junto a los hermanos Rafael y Raimundo Amador (y El Tacita en la percusión) se embarcaba en un proyecto revolucionario, irreverente, apoteósico, genial. Con la decisiva aportación como productor del gran Ricardo Pachón salía a la calle Veneno, un disco decisivo en la música española que, sin embargo, no tuvo éxito. 
Partiendo del flamenco se llega a realizar una fusión de estilos (blues, rock, toques progresivos y lo que esté a mano) a la que se dota de una letras entre el surrealismo y la provocación. La muchachita/Canción antinacionalista zamorana, Los delincuentes o San José de Arimatea son composiciones atemporales. Lo peor, las múltiples imitaciones que no les llegan a los tobillos que proliferarían tiempo después. Raimundo y Kiko sacaron un EP más con el nombre del grupo y en los 80 otro LP.

4. ASFALTO - ASFALTO (Chapa, 1978)
A finales de la década de los 70 el rock español vivía una situación nada saludable, aunque las cosas iban a empezar a cambiar (quizá paralelas a la sociedad). En 1978, y para el recién creado sello Chapa, Asfalto sacaba su primer disco donde llevaba a cabo toda una muestra de influencias: rock sinfónico, rock más duro, inclusión de flauta, guitarras acústicas al igual que algunos de sus grandes referente ...
Una floja producción en su momento, pero con temas excepcionales como Rocinante, Capitán Trueno o la inmortal Días de escuela. Paradójicamente, el grupo se escindió tras el disco, aunque Julio Castejón y Enrique Cajide lo refundaron y todavía se mantienen en activo. 

5. EL FIN DE LA DÉCADA - BURNING (Movieplay, 1979)
Habían comenzado grabando temas en inglés (de uno de ellos le venía el nombre) y en 1978, ya en español, llegó su debut discográfico: Madrid. Un año más tarde aparece este segundo trabajo, que empieza a encumbrar a uno de los más legendarios grupos de rock de nuestro país.
A destacar dos hits como Mueve tus caderas y ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?, que les valió el estrellato cuando fue usada en la película de Fernando Colomo. Pero también baladas y medios tiempos de primera calidad tales y como fueron concebidos, interpretados por el malogrado Toño.

6. VIVA! TEQUILA! - TEQUILA (Zafiro, 1980)
Alejo Stivel y Ariel Rot "escaparon" de la Argentina de los 70 para llegar a una España en tímida apertura, donde fundaron Tequila junto a tres músicos de nuestro país (Julián Infante, Felipe Lipe y Manuel Iglesias), una banda que en su corta vida dejó 4 LP's y toda una leyenda a su alrededor: acercó a nuestro rock el fenómeno fan, se dudó de su calidad y se aventuró todo era imagen, quisieron introducirlos como ídolos juveniles en Japón cantando en inglés, que si Alejo/Ariel y sus similitudes no sólo artísticas con Jagger/Richards,etc. Pero está fuera de toda duda que también había calidad en su material, además de ese deje entre gamberro y rompecorazones que eran seña de identidad.
Este es su tercer disco (con temas como Mira a esa chica, Ring-Ring, Dime que me quieres) y en él se nota un paso adelante en cuanto a producción, realizada por ellos mismos en Londres. Todavía sacarían un LP más, aunque de menor éxito, antes de disolverse en 1982, cuando la situación era insostenible (en gran parte por las drogas).

7. LOS SECRETOS - LOS SECRETOS (Polydor, 1981)
Los secretos, todavía como Tos, fueron claves en La Movida (madrileña) al organizar el pistoletazo de salida de la misma: el concierto en homenaje a su batería Canito, muerto poco antes. Junto a Nacha Pop, Mamá y otros, fueron los mejores representantes de lo que despectivamente se llamaron los "babosos": el lado formal, popero de este movimiento.
Tras un EP, se publicaba este disco, una de las actas fundacionales del pop español y en el que ya puede verse el estilo característico del grupo, formado en principio por los tres hermanos Urquijo (Javier, Enrique y Alvaro) y el vocalista y batería Pedro Antonio Díaz, que también moriría de otro accidente de tráfico. Guitarras de 12 cuerdas (la mítica Hofner 457), coros cuidados, reparto de voces en temas míticos como Déjame, Ojos de perdida, Sobre un vidrio mojado o Qué puedo hacer yo.


8. EL ACTO - PARÁLISIS PERMANENTE (Dro, 1982)
Uno de los grandes discos de culto de nuestra historia, una de las mejores primeras obras y único LP de este grupo que había nacido como proyecto paralelo de algunos componentes de Los Pegamoides (Eduardo Benavente y Nacho Canut junto a sus respectivos hermanos Javier y Johnny). Cuando se publicó, sin embargo, Nacho ya no estaba y se habían incorporado otros componentes como Ana Curra y Rafa Balmaseda, especialmente.
Se han usado diferentes etiquetas como after-punk, rock gótico español, Deathrock... para intentar describir esta pieza maestra donde sobresale la personalidad de Javier, el acercamiento a grupos como Joey Division o Bauhaus, su carácter rompedor y provocador. Para la eternidad temas como Adictos a la lujuria, Vamos a jugar o El Acto además de dos versiones: Héroes (Bowie) y Quiero ser tu perro (Iggy Pop, que luego también interpretarían Vulpess con más polémica). La muerte en accidente de Javier acabaría con su impresionante futuro.

9. VOLUMEN BRUTAL - BARÓN ROJO (Chapa, 1982)
1982 es un gran año para la música pop y rock española, aunque no todo va a girar en torno a la famosa movida (madrileña pero no sólo). Es también el año en el que aparece la cima del heavy patrio, el colosal Volumen Brutal. Los hermanos de Castro, al dejar Coz se unieron a "Sherpa" y Hermes Calabria para formar Barón Rojo, que en 1981 debutaba discográficamente con buen éxito.
Un año más tarde, la banda marchaba a Londres para grabar en los estudios Kingsway (de Ian Gillan, el cantante de Deep Purple) las 10 canciones que forman este glorioso album que se publicaba también en versión inglesa y que les reportaría fama también a nivel internacional. Incomunicación, Los rockeros van al infierno, Son como hormigas ("¿Cuándo recibiremos alguna buena nueva del Poder?..."), Concierto para ellos, Resistiré (Stand up en su versión anglosajona)...


10. ILEGALES - ILEGALES (Hi-Fi Electrónica, 1982)
Algunos grupos, independientemente de su calidad musical, buscaban en estos años ante todo provocar, llamar la atención. Cómo no pensar en Glutamato yé-yé (con el gran Iñaki Fernández) o Siniestro Total (a quien siento no haber incluido en este listado). Ilegales podría participar de esta característica, pero ello no debe ocultar que nos encontramos ante uno de los mejores grupos de la época y ante una de las grandes personalidades del rock and roll en nuestro país: Jorge Martínez, gran guitarrista y compositor que adoptaba una actitud de parecer estar perdonándote la vida a cada momento.
Sus tres primeros trabajos son esenciales en nuestra música, aunque siempre me ha gustado este más. Excepcionales riffs de guitarra se entremezclan con letras ácidas, no pocas veces irreverentes, dirigidas contra todo lo que les rodea ("Nuevos cantantes hacen el ridículo en viejos Festivales como Eurovisión") en un puñado de canciones donde las más pegadizas o provocativas (Hola mamoncete, Heil Hitler!) quedan por detrás de otras imprescindibles como Tiempos nuevos, tiempos salvajes o Yo soy quien espía los juegos de los niños. La portada, de Ouka Leele, "la prima de...".



11. CORRE, CORRE - LEÑO (Zafiro, 1982)
Pertenecían a lo que durante años se llamó "rock urbano" (no sé si habría un rock rural), hay quien los asociaba al heavy (¡¡¡) y quien disfrutaba, y lo sigue haciendo, de su música (que rock, en definitiva,es) sin buscar específicamente una etiqueta. Leño fue un grupo importante musicalmente y reflejo de una época, "La Santa Transición" que diría Umbral, de renovación, modernización y cambio. Tras un primer disco más que bueno, el segundo se había dulcificado, pues su productor (un Teddy Bautista al que no calificaré) buscaba abrirles a un público más amplio. Con este cuarto disco (tercero de estudio), el grupo marchaba a Londres al estudio del ya mencionado  Ian Gillan con un nuevo productor, Carlos Narea, para grabar lo que sería su testamento musical y obra maestra, recopilatorios muy posteriores aparte.
Ocho excelentes canciones de sonido básico y potente, alguna de las cuáles lanzaba dardos tan afilados que llegó a estar censurada (¡Que tire la toalla!) y portada que nos recordaba al Sticky Fingers stoniano. Y en pleno éxito, el grupo que afirma que su tiempo ha pasado, que no tiene más nuevo que decir y se separa. Comenzaba también, en línea parecida, la carrera de una de las figuras más respetadas del rock español: Rosendo Mercado.


12. LAS CANCIONES MALDITAS - KAKA DE LUXE (El fantasma del paraíso, 1983)
Los más que míticos Kaka de Luxe únicamente estuvieron oficialmente activos entre 1977 y 1978, habiéndose creado en torno a un fanzine y derivando hacia una banda que "en vida" sacaría un EP, en la que muchos de sus miembros no tocaban instrumentos, que sólo quedaría 2ª en el concurso de rock Villa de Madrid (primer pelotazo de Wyoming, que lo ganaba, de los muchos que daría y dará en su vida) pero que agitó como ningún otro la escena musical y cultural anticipando los tiempos que estaban acercándose. Y es que de la banda formaron parte nombres como Alaska, Nacho Canut, Enrique Sierra, Manolo Campoamor, Bernardo Bonezzi, Javier y Enrique Urquijo, Carlos y Sergio Entrena, Carlos Berlanga, Fernando Márquez "el zurdo" y alguno más.
Volvieron a reunirse en 1983 para actuar en La Edad de Oro, presentado por Paloma Chamorro, y ese mismo año se publicaba, de manera póstuma, este LP, con canciones de EP, demos y directos. 11 canciones fuera de tiempo, fuera de normas, ejemplo de los gustos musicales de cada uno de sus componentes y sus influencias.

13. EL RITMO DEL GARAJE - LOQUILLO Y TROGLODITAS (Tres cipreses, 1983)
De todos los músicos más o menos cercanos o vinculados al rockabilly, el que iba a demostrar más amplitud de miras musical será Loquillo, quedando con los años de aquél estilo poco más que el aspecto físico. José María Sanz había grabado un disco con anterioridad cuando se embarca en el proyecto que marcará su carrera: Los Trogloditas. Y entre ellos estará quien componga casi todas sus canciones míticas, Sabino Méndez, quien previamente ya había colaborado con él. 
El ritmo del garaje es el primer LP del grupo, pieza clave del rock español que cuenta con variadas colaboraciones entre las que destaca la de Alaska y temas que siempren rondan nuestras cabezas como María, Pégate a mí, Un accidente de circulación, No surf, Quiero un camión, Barcelona ciudad, la que da título al album o, cómo no, Cadillac Solitario. Ahora que enumero las que me vienen a la cabeza.... mítico.
14. DESEO CARNAL - ALASKA Y DINARAMA (Hispavox, 1984)
Alaska, Carlos Berlanga y Nacho Canut habían pasado por Kaka de Luxe (reconocen que sin saber tocar instrumento alguno, aprendiendo sobre la marcha), Los Pegamoides y ahora se embarcaban en un nuevo proyecto pensado por Carlos: Dinarama. La evolución musical es clara, tanto en el virtuosismo de los integrantes, como en la derivación hacia otro tipo de música (más pop con toque tecno) y en la calidad formal del producto (aunque haya quien prefiera algún trabajo anterior).
Deseo Carnal pasaba a sus creadores a las listas de éxitos en una época en la que también arrancaba La bola de Cristal, lo que encumbraría todavía más a la cantante de origen mexicano. Ni tú ni nadie, Cómo pudiste hacerme esto a mí, Sólo por hoy... y la maravillosa portada resultan inolvidables.


15. ENEMIGOS DE LO AJENO - EL ÚLTIMO DE LA FILA(PDI, 1986)
"¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité? Nadie es mejor que nadie..." y todos podríamos seguir. Tras varios proyectos (Los Rápidos, Los Burros...), Manolo García y Quimi Portet fundaban esta mítica banda cuyo despegue definitivo iba a ser su segundo LP, donde figuran canciones inmortales como Insurrección, Aviones Plateados, Soy un accidente o Los ángeles no tienen hélices. 
La fórmula, un pop-rock con ciertas raíces étnicas y diferentes influencias, buenas letras y un gran directo. Era el comienzo de una década de gran éxito, muchísimas ventas, excelentes giras y un puñado de discos que están entre lo mejor de la música española (aunque no faltara quien les criticara por abandonar esta primera línea).

16. CAMINO SORIA - GABINETE CALIGARI (EMI, 1987)
Si algo funciona más o menos bien, ¿por qué cambiarlo? Porque sí. Es lo que debieron pensar después de cada producción discográfica acabada los chicos de Gabine Caligari (nombre que sacaron de la película expresionista muda de Wiene). Su época a lo Joey Division o The Cure (y esa manera de provocar presentándose como nazis), su etapa de "rock torero" (que, al parecer, bautizó como tal Umbral), esos toques populares de Al calor del amor en un bar, su primer éxito...
Esto último les permitió fichar por EMI, en principio para seguir esa senda y garantizar una mayor proyección. Y entonces se metieron en estudio y crearon este Camino Soria, una de las grandes piezas del pop español con al menos tres temas que deben estar en cualquier listado: el homenaje a su saxofonista habitual Ulises Montero (muerto de sobredosis) llamado Tócala, Uli, La fuerza de la costumbre y la que da título al LP, una de las más notables creaciones del pop español.

17. EL MOMENTO - NACHA POP (Polydor, 1987)
Otro de los grupos "babosos" de la movida que habían debutado en 1980 con un disco homónimo donde se encontraba la mítica  Chica de ayer, otra de las mejores composiciones en nuestro idioma. Desde ese momento, habían ido evolucionando y ahora sacaban su quinto trabajo, que sería el último de estudio.
Las disensiones entre los primos Antonio y Nacho eran ya claras, de modo que aquí se repartieron cinco temas cada uno, mostrando las dos tendencias claras. Más comercial y "marchosa" la de Nacho (Vístete, Lágrimas al suelo) y más intimista y desoladora la de Antonio Vega, que predominará en su obra en solitario y que aquí nos ofrece lo más destacado del LP con títulos como Persiguiendo sombras o la excepcional Lucha de gigantes.



18. BLUES DE LA FRONTERA - PATA NEGRA (Nuevos Medios, 1987)
Tras Veneno, los hermanos Raimundo y Rafael Amador formaron Pata Negra, cuyo primer trabajo se publicó en 1981. Su principal hito saldría a la calle en 1987 con el nombre de Blues de la Frontera (el 4º) que contiene 9 apoteósicos temas llenos de virtuosismo musical en el que se mezcla blues y flamenco, hasta el punto que definieron el estilo como "blueslería".
Es otra de las obras cumbre de nuestro repertorio con momentos inolvidables como Yo me quedo en Sevilla, Camarón o Pasa la vida. Raimundo Amador abandonaría el grupo tras este disco, aunque la banda se mantuvo unos años sacando algún otro disco de estudio además de directos y recopilaciones.


19. LA CANCIÓN DE JUAN PERRO - RADIO FUTURA (Ariola, 1987)
Otra de las grandes referencias de la movida (y de la música española en toda su historia) cuyo éxito discográfico inicial, Música Moderna, fue decisivo para que aquella fuera tenida en cuenta por muchos y se decidiera apostar por ella. Sin embargo, tras poco menos que renegar de ese primer trabajo, el grupo ,fundamentalmente formado por los hermanos Auserón (Luis y Santiago) y Enrique Sierra ,cambiaron de sello en busca de más libertad y produciendo varias obras maestras, como los que fueron su segundo y tercer disco: La ley del desierto/La ley del mar y De un país en llamas.
A partir de este momento, el grupo iba a cambiar de registro y a ser influenciado por la música latina, lo que acabaría en el proyecto posterior conocido como Juan Perro (trasunto del propio Santiago Auserón). Pero en este cuarto disco, llamado precisamente La canción de Juan Perro, podríamos decir que esas influencias (se empezó a hablar de rock latino) todavía son ligeras, lo que produce una mezcla que se traduce en una de las joyas de la música española, con 11 temas sin desperdicio alguno: Annabel Lee, El canto del gallo, La negra flor, A cara o cruz... Radio Futura, a título personal, por esa trilogía  central de su discografía, debe colocarse en una de las posiciones más altas de la música de nuestro país (sólo sacarían un disco de estudio más).

20. DOCE CANCIONES SIN PIEDAD - 091 (Zafiro, 1989)
Creo que un grupo muy infravalorado, quizá por haber surgido algún año más tarde del meollo de los grupos imperantes en la época o por algún otro factor. También es verdad que los granadinos fueron aumentando progresivamente la calidad de su material, pero no acabaron de conectar con el gran público. Este es su cuarto disco (sacarían otros cuatro más) y junto con el séptimo y último de estudio (Todo lo que vendrá después) el más destacado.
Pero me quedaría con este, quizá porque todavía recuerdo cómo me marcaron algunos de sus cortes, ejemplo de pop de clase con algún guiño rock como Qué fue del siglo XX, Cartas en la Manga o Al borde del abismo. Con un disco en directo (su fuerte de siempre) y cuando sonaban mejor que nunca, se despidieron del panorama musical ya a mediados de los 90.


Continuará...