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miércoles, 18 de julio de 2012

Blowin' in the wind

Hace poco más 50 años, el genial Bob Dylan componía una de las canciones destinadas a convertirse en uno de los iconos más representativos de la música popular: Blowin' in the wind. Para el 19 de abril de 1962 ya la tocó en directo en el club Gerde's y en junio era presentada en la revista Sign Out! Un mes después, en julio, se comenta que se grabó alguna versión ya en estudio, aunque el disco al que pertenece, The Freewheelin' Bob Dylan, no se editaría hasta mayo de 1963. Era su segundo disco y con el que comenzaría su leyenda, pues el primero sólo incluía un par de canciones propiedad de su autor.

Como casi todo el mundo conocerá, Blowin' in the wind se basa en una melodía popular de la población esclava, llamada No more Auction Block (o Many Thousand Gone, según otros), a la que se cambian ritmos y/o letras. Esta era una práctica  muy desarrollada en la época, no hay que llevarse las manos a la cabeza (The house of the rising sun de The Animals puede ser otro célebre ejemplo). Sin embargo, su polémica sí que tuvo. Otro cantautor de menor fama, Lorre Wyatt, había comprado una de esas revistas y la había incluido en su repertorio, por lo que cuando el disco salió a la luz él afirmó (y varios periódicos le apoyaron) que la autoría era suya y  que la había vendido. Algunos acusaron de traidor a Dylan (la primera vez y desde luego no la última aunque por otras razones), pero algún tiempo después Wyatt acabó confesando a su terapeuta la verdad: él la había cantado tras copiarla de la revista.

Su sencilla pero excelente melodía junto a una letra algo reivindicativa (aunque no referida a ningún hecho en concreto) le dio una rápida fama y con los años la ha convertido en una de las canciones más versionadas de la historia, junto a alguna típica de Navidad y Yesterday, Satisfaction', My way..... Se habla de 375 versiones. Y a esto es a lo que voy a referirme a continuación, a las versiones de este tema. Las ha habido de todas las clases y de todas las calidades y estilos; algunas impresionantes y otras  impresentables. Intentaré que primen las que no me hagan palidecer (soy muy dylaniano) pero alguna que otra "perla", como curiosidad, caerá.

Poco después de que se publicara el disco el agente de Dylan, Albert Grossman, se la cedía al trío folk Peter, Paul and Mary, que ese mismo verano la hacían subir al nº 2 de las listas en USA, popularizando definitivamente el tema.

Dentro de los círculos folk, Joan Báez se hizo la principal valedora de Dylan, presentándolo y cantando varias de sus canciones. Ambos participarían en diversas protestas y marchas reivindicativas, iniciando una relación que se extendería entre 1963 y 1965 (y se comenta que 10 años después vivieron otra historia de amor). Este año todo cambiaría para Dylan: vida sentimental (se casaría con Sara Lownds) y musical (comenzaría a usar instrumentos eléctricos y a ser tildado de Judas, literalmente en el festival de Newport). Joan hizo de Blowin' in the wind una de sus canciones de referencia ya toda la vida. Aquí en una gran versión en París a principios de los '80.

Hasta el rey, Elvis Presley, se atrevió con el tema. Esta versión es de 1966 y la adapta a su tono de voz, incluyendo cambios que la acaban haciendo atractiva. La verdad es que no es de las más conocidas y según mucha gente, tampoco de las más afortunadas. Pero yo la encuentro original.

También en 1966, otro de los más grandes, Stevie Wonder, la incluía en su disco Uptigh. Quizá me deje llevar por mi admiración por el intérprete, pero me parece una gran versión. Un Stevie Wonder, por cierto, que aquí tenía 16 años.


Una versión sorprendente que también vio la luz a mediados de los sesenta es la de ¡Marlene Dietrich! Tras abandonar el cine, excepto algún cameo posterior, después de filmar Judgment at Nuremberg (¿Vencedores o vencidos?, Stanley Kramer, 1961), la alemana se dedicó a hacer giras como cantante contando como director musical con Burt Bacharach (quejas a él, si las hay, de esos instrumentos que dan rienda suelta a la imaginación). Por lo menos, curiosa; como lo es que la gran Dietrich se atreva con la canción.

The Hollies fue una banda de Manchester que, aunque muy influenciada por los norteamericanos The Everly Brothers, acabaría convirtiéndose en uno de los destacados nombres de la British Invasion (especialmente desde la canción Bus Stop). En 1969 sacarían un disco denominado Hollies sing Dylan en el que recogían 12 temas del gran autor estadounidense. Sin embargo, no gustó ni a crítica, ni a público y fue un fracaso, lo que hizo que su siguiente disco, editado ese mismo año, fuera llamado... Hollies sing Hollies y les devolviera a la senda del éxito. Una de esas 12 versiones era "nuestro" tema. Para muchos, de las más logradas.

Como vemos, artistas de toda índole la han incluido en su repertorio. Esto ha hecho que también la canción pasara por deconstrucciones y adaptaciones a diferentes estilos musicales. Es el caso de King Curtis, el saxofonista de soul jazz asesinado en 1971 que nos dejó esta magnífica versión muy representativa de su estilo.

A principios de este año se publicaba el disco Chimes of Freedom: Songs of Bob Dylan, un disco benéfico que conmemora los 50 años de Amnistía Internacional, que con los bonus recoge 75 versiones de temas del cantante. En el mismo, Ziggy Marley hace una versión de Blowin' in the wind cercana al reggae: atrevida pero bastante interesante. En directo en The Letterman Show.

Mountain fue una legendaria banda de principios de los 70 que, con Leslie West al frente, iba a jugar un importante papel en el desarrollo del heavy metal (y hard rock). En 2007 sacaban un album de estudio, Masters of war, formado exclusivamente por versiones de Dylan. Así que, ahora, el toque heavy.

Por supuesto, el supergrupo Me first and the Gimme Gimmes, dedicado exclusivamente a versiones de clásicos, no iban a dejar pasar la ocasión de llevarla al lado salvaje y punk. Precisamente, uno de sus discos, Blow in the wind (el tercero de su discografía, editado en 2001), recoge este tema junto a otros clásicos de los 60 como All my lovin', de The Beatles.


Mucho más sosegada y en una línea cercana a Stevie Wonder, la cantante jamaiquina Ruby Turner (acompañada aquí por Jools Holland y su orquesta) hace alarde de su prodigiosa voz para ofrecernos una pletórica interpretación del tema que nos retrotrae a los grandes años de la Motown. A ritmo de soul, una grandiosa versión.


En España también hemos realizado varias versiones. La primera de ellas creo que fue de los niños  Queta & Theo, en 1964 y en mallorquín. La versión catalana, Escolta-ho en el vent que han cantado varios intérpretes y que tiene su origen en el LP Festival Folk, también ha tenido gran importancia. Y Cecilia, en un estilo más cercano a Joan Báez también la popularizó. Pero quizá la versión de más fama (sí, esto es España) es la que llevó a cabo el actual periodista de El País Ricardo Cantalapiedra, aquel "parroquia mix" que se conoce con el nombre de Sabed que vendrá. Fue tanta su influencia (y tan reducidos nuestros conocimientos) que esto ha dado lugar a alguna de las versiones más curiosas. Hay muchas, pero por ejemplo ahí va una de ellas: la Agrupación Musical Nuestra Señora de la Encarnación, de la Hermandad de San Benito en Sevilla, celebra la Semana Santa de la localidad... ¡¡¡interpretando a Dylan!!!

En España también se ha hecho otra de las versiones más sorprendentes e irreverentes, aunque no sé si está reconocida. Creo que leí que la discográfica de Dylan ni la había tomado como tal, y tampoco creo que su autor fuera a interesarse a las dependencias de la fraudulenta SGAE para ver cómo dar los pasos adecuados para no incurrir en plagio o algo parecido. El Kambio Sozial, de Manolo Kabezabolo, de su mítica grabación Aversiones (2006) Aquí sí, la letra sufre alguna variación...

Resumiendo, han sido innumerables los artistas que han hecho suyo el tema de Dylan. Pero, además, puede llegar a ruborizar la calidad de muchos de ellos. Hemos visto varios, pero el listado es larguísimo: Marc Bolan (luego líder de T-Rex), Bono y U2, Bruce Springsteen, Neil Young (gran versión, por cierto), Santana, Trini López, Sam Cooke, grupos como The Bee Gees o The Kingston Trio, el italiano TAO, Chet Atkins, OV Wright, etc. Como ejemplo, un genio que compartió un LP con el propio Dylan y que, dada su voz, esta canción le venía de maravilla: el gran Johnny Cash.

Y lo mismo ocurre con ellas, en lo que influiría (como hemos dicho) que el tema fuera pronto cantado y popularizado por Joan Báez y por Peter, Paul and Mary. Podríamos destacar a Judith Durham, la voz de los australianos The Seekers, Marianne Faithfull, las chicas de All Angels, The McCrary Sisters, Dolly Parton, Alanis Morissette, Etta James, Barbara Dickson,etc. Aquí una versión "clásica" de la anglo-georgiana Katie Melua.

Y aquí termino el recorrido... aunque habrá que hacerlo con la canción original. Sí, pero no: el propio Dylan (como es muy común en él) se aleja notablemente de su propio tema, acompañado esta vez por los majestuosos Ron Wood y Keith Richards, en una versión acústica sorprendente. Hasta otra.





sábado, 16 de junio de 2012

Mi vida. Banda Sonora nada Original

Tirando cosas que ocupan un importante espacio y ya no son usadas, me he encontrado con una caja de cintas con música grabada. Me he sentido como Pedro Picapiedra revisando las mismas, aunque enseguida han brotado mil y un pensamientos, sentimientos y recuerdos. En ellas he podido distinguir todas las diferentes formas de grabación empleadas que fueron perfeccionándose con el transcurrir de los años:

- De casette a casette: generalmente el de un amigo.  Presentaba el inconveniente de que siempre había un familiar que abría la puerta y entraba en la habitación, con lo que siempre se escuchaba esto y el subsiguiente "Que estamos grabando". Verano era mala temporada para este tipo de grabación, pues con el calor se tenían las ventanas de par en par y la música se mezclaba con los vehículos que circulaban en el exterior. La generalización de aquellos que contaban con dos pletinas "inició la revolución musical".

- De casette de coche a casette: variación del anterior para quien tuviera coche, casette en el mismo y garaje o similar  donde meter el primero.

- De televisión a casette: donde grabé buena parte de la música que se emitía en Tocata y que contaba con los mismos inconvenientes que las anteriores.

- En mini-cadena: ya con plato, pletinas y la profunda convicción de que "esto no puede evolucionar más", de que se había llegado al culmen de la invención. 

Quien lograba reunir una mini-cadena o equipo de música, un VHS y un spectrum... podría dominar el mundo.

Tras buscar algún "aparato" lleno de polvo donde pudiera escuchar alguna de esas cintas y tras haber rendido homenaje a mi juventud rebobinando con la ayuda de un lapiz (las de 90' es que se cargaban las pilas que daba gusto), he indagado sobre qué escuchaba por aquellos años. Especialmente había una cinta en la que incluía varios temas en español (grabada ya en buenas condiciones, aunque olvidé usar para algún vinilo la peseta que evitaba que saltara) que hoy en día sigo escuchando en numerosas ocasiones. Eso sí, ya recurriendo a youtube o similar, cuyo sonido y comodidad es algo mejor, aunque la cinta de cromo tenía "su aquél".

La conclusión es que todos tenemos una serie de canciones que nos acompañan durante toda la vida y a las que recurrimos cuando todo va bien, cuando todo va mal, cuando se ha bebido demasiado y se está triste o alegre; alguna la pones cuando estás con los amigos otra cuando estás solo... no son (o sí) las canciones que más nos gustan pero sí las que más veces hemos escuchado voluntariamente. Y sólo nosotros sabemos qué recuerdos y de qué tipo se nos vienen a la cabeza con ellas. 

Sin orden ni concierto, aquí están algunas de las mías.

- Dolores se llamaba Lola, Los Suaves (Año de publicación, 1988)
Imagino que había que ser duro, porque de todos los grupos gallegos que había en la época escogí a Los Suaves. Y porque han sido muy grandes, por supuesto. Desgarradora canción que hace resurgir la vena perdedora.

- Flojos de pantalón, Rosendo (1988)
Himno generacional de los descastados como yo (qué bien me ha quedado). En cualquier listado debía aparecer Rosendo. Sí o sí. Con este tema o con algún otro. Y el tío sigue igual, al pie del cañón más de 30 años después. Un genio.

- ¿Qué puedo hacer?, Los Planetas (1994)
Grupo ya de los 90 y comienzos del indie español cuando todavía no lo llamábamos así. Escuchada en decenas de garitos... y asociada, de por vida, a una mujer. Cosas de la vida.

- A los ojos, Los Rodríguez (1991)
 De su muy poco escuchado (en la época) primer disco, a raíz de un concierto en Radio 3 me quedé maravillado con esta canción. Cualquier listado posterior debería incluir varias canciones de Calamaro... y alguna que otra de Ariel Rot. 
Otra de amores imposibles.

- Todo el mundo ama a Isabel, Loquillo y Trogloditas (1988)
Del bueno de Loquillo podría haber citado numerosas canciones. Todas ellas, por supuesto, anteriores a su conversión forzada en imposible intelectual sin nada que decir. Quedaba mejor como cantante de rock algo canalla y caradura, aunque hubiera que escuchar sus historias sobre baloncesto.
El ritmo del garaje, Rock'n'Roll Star, Pégate a mí, Cadillac Solitario, El rompeolas... pero es esta la que más he aullado algunas noches.

- Insurrección, El último de la fila (1986)
Cuando suena esa guitarra inicial, solitaria aquí, por más tiempo que haya pasado sin escucharla nos viene a la cabeza aquello de "¿Dónde estabas entonces,/ cuando tanto te necesité?/ Nadie es mejor que nadie..."
Uno de los grupos de mayor éxito de los 80 y 90 y con mayor número de canciones para el recuerdo.

- Pero a tu lado, Los Secretos (1995)
Un clásico de la época: recurrir a Los Secretos cuando te invadía la tristeza. El lado más popero (melódico y/o sensible) de la música de aquellos años también debía tener su representación y qué mejor que con el grupo de los hermanos Urquijo. A pesar de que nacen con la movida madrileña este tema ya es de mediados de la década de los 90, pero de ellos es de los que más me gusta. ¡La melancolía al poder!

- ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí?, Alaska y Dinarama - aka Dinarama + Alaska (1984)
Alaska tampoco podía faltar. Debía aparecer en una u otra de sus formaciones: con Kaka de Luxe, los Pegamoides, en solitario... o en su, para mí, mejor etapa. la de Dinarama junto a Carlitos Berlanga y Nacho Canut. De su legendario Long Play, Deseo Carnal, esta canción o Ni tú ni nadie las tenemos (para bien o para mal) grabadas en la memoria.


- La chica de ayer, Nacha Pop (1980)
Posiblemente el mayor icono de la música pop española sea este tema. Tan importante, que hace unos años el hijo de un millonario ultrabronceado hizo con él lo que Hitler con Polonia.
Aquí en la versión de un programa imprescindible, Qué noche la de aquel año. Lástima que algunos de sus colaboradores quisieran quedarse de por vida en TVE, generalmente los que menos cualidades atesoraban. Pero eso es otra historia. 
De mis canciones preferidas de siempre y de las que más me emociona volver a escuchar. El cerebro, con ella, comienza a recordar...

- Una noche sin ti, Burning (1984)
Posiblemente la canción que me ha hecho derramar... más líquido pegajoso de los vasos, cuando a altas horas de la noche algún amigo y yo intentábamos emular al genial Pepe Risi y su voz rota (en parte por lo mismo que a nosotros nos sobraba en esa misma velada). Uno de los temas señeros de la gran banda madrileña. Todos recordamos aquello de "Dan las seis sintonizo a los Stone/ recuerdos del pelo largo/ viejos blues/ queridísimo Eric Burdon".

Bonus Track: Ojalá, Silvio Rodríguez (1978)
Aunque se aparte un poco de los demás si la cinta iba para alguna chica siempre lo incluía. Por mi estado civil actual, creo que quizá no llegaron a aceptarme esta licencia. Hablando de temas en español, el que más he escuchado y el que más me ha entristecido: el eterno Ojalá de Silvio. Aquí en una apoteósica versión en directo.


Para ely