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lunes, 10 de septiembre de 2012

La vuelta al cole: Media Maratón "El Castañar"

Con la entrada en Septiembre, el mundillo de las carreras vuelve a ponerse en marcha a pleno rendimiento. Es decir, el número de carreras sube y se diversifican las distancias que en muchas zonas, con el verano, se han reducido a diez miles o distancias inferiores (coincidiendo en no pocas ocasiones con las fiestas de la localidad donde se celebra). Esta situación se extendía hasta casi diciembre, donde antes solían darse pocas carreras. Sin embargo,  la popularización de las pruebas de corte navideño y su búsqueda de fechas alternativas ("San Silvestres" de un día antes, dos, una semana o... del 17 de diciembre) ha llevado a que ese antiguo vacío del último mes no sea tal, aunque las distancias sean más cortas y asequibles para el grueso de los practicantes de este deporte (que en esas fechas tiene más de acontecimiento de otra índole).

Este verano he corrido Zumaia Flysch Trail (Julio) y el Maratón del Río Boedo, hace 15 días. Desde este, volví a las carreras cortas que se celebran en lugares cercanos, como la CP Las Lagunas de Villafranca (26 de Agosto, 9 kms) y CP Villa de Madridejos (2 de septiembre, 8 kms). Así que era hora de hacer alguna carrera de mayor distancia; alguna media maratón que me sirviera de referencia y especie de test para el Maratón de Varsovia, para el que sólo restan 20 días. La elegida era una prueba sobre asfalto que ya corrí el año pasado: la MM Ciudad Real-Torralba. Pero antes de llevar a cabo la inscripción, me vino a la cabeza una carrera de la que había oído hablar (escribir, realmente) en un foro. Así fue como se gestó la participación en la fabulosa Media Maratón "El Castañar", que se celebra en la localidad abulense de El Tiemblo. Por sus características no me permitiría obtener una serie de conclusiones como lo hubiera hecho una sobre asfalto, pero el no tenerla "en la colección" y la "llamada de la naturaleza" me convencieron.

La carrera cumplía su edición nº 20, aunque no existía información sobre la misma en la red excepto en la página del ayuntamiento. Una lástima, pues aunque no le deseo masificación, ayer tomamos la salida 69 personas sólamente y por la ilusión vertida por los responsables y sus características propias, no merece la desaparición. Además: buen precio, trato inmejorable y la posibilidad de apuntarte hasta menos de media hora antes de que empiece.

El Castañar de El Tiemblo es un paraje cercano a esta localidad: un magnífico bosque de castaños que se levanta a más de 1.100 metros de altura, en el extremo oriental de la Sierra de Gredos; allí donde los pinos que forman la flora característica le dejan paso (aunque un rebelde nace en el mismo). Una senda de baja dificultad técnica, aunque con subidas y bajadas, lo recorre, pasando por el punto emblemático: "El abuelo", sempiterno castaño de 16 mts de perímetro y aspecto fantasmagórico. Si no se viene a correr, lo ideal es visitar la zona entre octubre y primeros de diciembre.
 

La carrera tiene la salida y meta en la pequeña plaza del Ayto. de la localidad y tras cerca de un kilómetro llano comenzamos a subir, todavía sin salir de la misma, en dirección al famoso castañar. Los 3 primeros kms son sobre asfalto y después este deja paso a una pista forestal en bastante buen estado. Tiene alguna zona de descanso (km 6,5) y en torno al 8 comienza a llanear hasta que se llega al área recreativa de El Regajo. Aquí, unos  mts de durísimo desnivel, a cuya finalización hay un avituallamiento (km 9,5 aproximadamente) que es el punto de partida del larguísimo descenso que nos espera, empezando por desandar (¿o descorrer? en este caso, o "despenar o desufrir") la durísima rampa hasta en el área recreativa mencionada tomabas una pista forestal diferente a la usada en la subida. 

Los dos primeros kms de esta segunda parte son bastante llanos,. aunque pronto se comienza a bajar y con bastante pendiente. Aquí, la pista no está en tan buenas condiciones como en la subida, por lo que hay que tener bastante cuidado de pisar bien. A la altura del 14 hay una pequeña subida y posteriormente volvemos a lanzarnos en dirección al pueblo. Cerca de entrar en este, el terreno comenzará a llanear, alternándose con alguna nueva rampa descendente hasta que se recorre el kilómetro y medio inicial. (Arriba, perfil del año pasado, creo que el mismo que ayer disfrutamos y/o sufrimos)


Descartando finalmente ir y venir en el día, el sábado a media mañana me iba para la zona, con la intención de hacer algo de turismo rural. Escalona, Toros y Cerro de Guisando, Embalse de Burguillo, Cebreros y el Castañar, donde anduve de aquí allá por la mencionada senda. El domingo se presentaba un día de bastante calor y la carrera era a las 10 de la mañana. En la plaza ya encontré a la representación de Runners de Barrio, Celso, Alberto y Marcos quien, entre otras anécdotas pre-carrera, 5 minutos antes de darse la salida estaba ahí ideándose unas gafas en el coche, en plan M.A. Barracus.


La salida se dio puntual y, como he mencionado, tras un km en llano a subir. Las primeras rampas, como casi siempre, hacen pensar en que es imposible que puedas resistir toda la subida; luego, las piernas se aclimatan y ponen un ritmo adecuado para ir ascendiendo continuamente. Sobre el km 4 se acaba el asfalto y seguíamos por pista, ya más entre arboledas, por lo que algo nos protegía la sombra. Al correr tan poca gente, pronto me quedé en tierra de nadie, adelanté a un par de corredores y al siguiente grupo lo veía a unos 250 mts; como no tenía ganas de arriesgar, no fui a por ellos. El breve descanso del km 6,5 supo a gloria; poca, porque le siguieron rampas duras. Finalmente, sobre el 8 se comenzaba a alternar llano y subida ya menos pronunciada, hasta que al llegar al áre de recreo, la organización "nos regalaba" una tremenda rampa,  de poco más de 300 mts, pero de esas en las que se suele recurrir a ir de puntillas. Mientras, los que han llegado hasta el puesto de avituallamiento donde se da la vuelta, pasan a tu lado a toda velocidad. 

Al coronar yo ese puesto (poco más de 48', buena subida para mí) bebo un poco de agua y empieza el descenso. No es un descenso de montaña, técnico, pero sí hay que tener cuidado porque hay zonas bastante irregulares. Pero se puede bajar rápido y la pista es anchísima. Una bajada de estas características puede dañar muscularmente, sobre todo si se empieza muy fuerte y luego no se puede mantener ritmo (y cuando llega algún llano parece que no puedes ni correr). Prácticamente son 12 kms de descenso, aunque los dos primeros alternan  una pendiente suave con bastantes zonas casi llana. Sobre el km 14,5, y cuando vas lanzado, hay una subida; la verdad es que rompe cualquier ritmo pero casi hasta se agradece para hacer frente a la agresividad muscular de la bajada. A partir de aquí empieza la parte más vertiginosa del descenso. Y la pregunta es clara, ¿tanto hemos subido? Pues sí, tanto habíamos subido. Y luego, tras la carrera, de vuelta al hotel puede verse a lo lejos el castañar y calibrar hasta dónde hemos llegado.


Como en la primera parte de la prueba, llegado a un punto (4 kms para meta), la pista da lugar al asfalto: más duro, pero también más regular. Poco más adelante, comienza una zona de toboganes: tiende hacia abajo pero de vez en cuando se alternan llanos e, incluso, alguna subida. Me encuentro muy bien y pronto me acerco a uno de los corredores  de aquellos que en la subida había tenido como referencia ocular. En un repecho lo paso, poco antes de entrar en el pueblo; simplemente queda recorrer algo menos de los dos primeros kms, por lo que sé que queda algo de bajada y el final llano. Aquí decido hacer algo más rápido esta parte final, pues noto que  estoy muy entero, y eso que el perfil y el calor no ayudaban. Llego a meta en 1h29'16". La verdad es que para el escaso número de corredores,  el nivel ha sido bastante bueno; mi carrera considero que también. Ni me hago idea de sobre qué tiempo podría estar en Varsovia, pero las sensaciones de esta prueba han sido positivas. Además, he disfrutado profusamente de la carrera, mucho más importante que hacer en la próxima cita maratoniano 4-5 minutos más o menos. Y una gran noticia: Celso, en su categoría, obtenía un magnífico segundo puesto.

Por supuesto, para repetir y recomendación para anotar en cualquier agenda . Atractivo recorrido (duro también, para qué vamos a engañarnos), casi más voluntarios que corredores, todas las ventajas de las carreras pequeñas y un magnífico avituallamiento final: hasta paquetes de churros, recién hechos, que probé tras 4-5 años sin hacerlo y que pronto volaron. Como creo que volaron las endorfinas; y eso, en un mundo como el actual, es lo más positivo.



lunes, 28 de mayo de 2012

XXXIV Media Maratón de Coslada

Ha costado, pero Coslada un año más ha sacado adelante su media maratón, una prueba veterana que cumplía su edición nº 34. Así que seré indulgente y no me quejaré de nada. Bueno, sólo podría quejarme del circuito, pero no lo voy a hacer. En 2003 ya la había corrido (cómo pasa el tiempo...) en lo que constituía mi segunda media, así que recordaba los continuos toboganes que siempre la han caracterizado. Sin embargo, no recordaba que además hubiera dos cuestas tan exigentes como las que me he encontrado; creo que han cambiado el recorrido desde entonces. Pero he prometido no quejarme...

La crisis "ya casi eterna" que vivimos ha hecho desaparecer diferentes carreras, algunas significativas. Pero también aparecen nuevas constantemente, lo que puede resultar paradójico; aunque quizá no extraño si miramos el incremento de corredores.  Las que se basaban principalmente en aportaciones públicas lo han pasado fatal (y eran muchas); pero hay que buscar nuevas ideas, poner en marcha medidas: algún euro que subo a la inscripción (aunque sin pasarse), desaparecen premios en metálico (adiós marroquíes con marcas estratosféricas), que mengüe un poco la bolsa del corredor... y mucha ilusión y trabajo de los que organizan esas carreras.

Existe últimamente una tendencia a considerar a los organizadores de una prueba como aprovechados que buscan obtener ganancias a costa de "nuestra afición". Esto quizá pueda aplicarse a un número escaso de carreras o a alguna empresa de celebración de eventos deportivos (no son ONG's), pero en la mayoría de los casos esa opinión dista de corresponderse con la realidad. En la organización de cualquiera de estos eventos hay mucho más: hace unos meses, tras cruzar la línea de meta, hablé con uno de los organizadores veteranos de una prueba que había pasado por múltiples problemas para salir adelante y le di las gracias por su esfuerzo y empeño en sacarla adelante. No pudo evitar las lágrimas. Un hombre de más de 60 años llorando ante mí por el simple hecho de haberle agradecido su trabajo en la sombra.
Foto de la salida: primer tobogán

La MM de Coslada ha vivido algo similar. Que yo recuerde, se celebraba en marzo y nunca había tenido mucho tirón. Por el recorrido y por coincidir en tiempo con otras carreras más frecuentadas para ir preparando Mapoma (ahora Rock'n'Roll Maratón). Este año, por la red empezó a circular el rumor de que no se celebraba. La carrera venía siendo organizada por el Ayto. con la colaboración de la Unión Atlética Coslada (o, al menos, eso se me explicó). Creo que en abril se anunció que finalmente sí se iba a realizar: el club era ahora el que se hacía cargo y el que pasaba a colaborar era el Consistorio. Se retrasaba la fecha hasta finales de mayo para dar un poco de tiempo.

Así llegábamos al día de hoy. Quizá por estos problemas, quizá por la fecha tardía (algunos agradeceríamos que hubiera todos los meses carreras para elegir) o por el duro perfil que ahuyenta a los buscadores de marca... 350 corredores. Y eso que era el campeonato de Madrid por clubes absoluto e individual de veteranos. Como (casi) siempre: si la mitad de la gente que ha criticado se hubiera acercado hoy a correr... creo que la organización lo merecía: muchísima policía controlando bien el tráfico, muchísimos voluntarios, meta junto a pabellón con fisioterapia y duchas, buen avituallamiento final, etc.
Altimetría de la prueba

Coslada es una ciudad dormitorio, así que no se puede esperar mucho del recorrido en cuanto a atractivo; otras localidades similares pueden vender un circuito rápido (tipo Getafe), pero aquí sería imposible. El actual lo podemos dividir en 3 partes de unos 7 kms. La primera recorre el centro de la localidad; al paso por la zona de salida/meta nos alejamos para pasar por una zona de más reciente creación  y, al volver a pasar por ese punto  repetimos la primera parte. Como ejemplo, la carrera comienza 100 mts en descenso, subes otros tantos, bajas 50, subes 100 más y a descender 150 (primer medio kilómetro) para desde ahí afrontar 600 de subida. Llano, llano... no sé si llega a haber más de 200 mts seguidos. Y no estoy exagerando. Es todo así, un continuo tobogán. En el segundo sector, como dije al principio, se concentran 2 cuestas exigentes: la primera pasado el km 7 y la segunda tras el avituallamiento del 10 (y que con dos pequeños descansos tiene una longitud de unos 1.300 mts). Y a continuación un descenso de más de1 km para recuperar. Y el resto toboganes. Recuerdo que hace dos semanas fue lo mismo pero en trail en San Martín de Valdeiglesias. 

Es una descripción, no una queja. La organización había puesto temprano la salida, a las 9 de la mañana. Un acierto, porque aunque no ha sido un día especialmente caluroso sí hemos superado pronto los 20 grados. Por contra, tocaba madrugar. Mi "organismo-despertador" hace que esté alerta antes de que suene cualquier alarma, así que la primera vez que abro los ojos miro el reloj y... las 4:15. Ya no me vuelvo a dormir y poco después de las 5:00 me levanto. Un té y antes de las 6 en marcha, con previo paso por Valdemoro para recoger el dorsal que tiene Santi.

En cuanto a mi carrera, pues rápida para mis posibilidades pero cómoda; o cómoda pero ligera. El sábado están los 50 kms del ultra-trail y no es cuestión de forzar. Pero ya que hemos venido, que tampoco sea un paseo. Así que voy controlando en los primeros kms, me encuentro bastante bien en las subidas fuertes y en el 12 o así dejo de mirar el reloj, aunque sé que voy bastante bien porque no me pasa nadie y yo de vez en cuando rebaso a algún corredor. Llego sin forzar en exceso (las últimas cuestas km 20 y una más llevadera que acaba en el 21 ya se notan) marcando 1h27'49" netos. Muy aceptable para el recorrido que es. Como hay 2 clasificaciones, una para los del campeonato (sobre 50 personas) y otra para el resto (250 aproximadamente), en esta última quedo en el puesto 17. Anecdótico. Por cierto, para el circuito que es no se debería cerrar el control en 2h15'.

Como siempre que hago alguna carrera antes de un maratón (en este caso 50 kms), debería habérmela tomado con más tranquilidad. No sé si acabaré pagándolo, pero confianza sí me da. Como había poca gente: ducha, masaje (con un fisio que se venga de las maldades que le pudiera haber hecho en otra vida) y 160 kms de vuelta para comer en casa. Espero que esta prueba siga disputándose y que la gente se anime a venir hasta aquí. Quizá deberían venderla como una de las más duras (San Lorenzo de El Escorial lo hace así y es a mediados de junio) o incluir otra distancia más corta paralela. La opción de que la crisis se disipe de una vez por todas la veo, desgraciadamente, más difícil...

lunes, 21 de mayo de 2012

Media Maratón de Almagro

Tercera vez que participaba en esta carrera, otra de esas pruebas que por una razón u otra nunca había terminado como me hubiera gustado,aunque el reloj pudiera sugerir lo contrario, y cuyos agravios en este año de (des)gracia de 2012 estoy intentado subsanar. Primero fue Fuencarral-El Pardo, luego el Maratón de Madrid y ahora esta nueva media. No es que me tuviera que quitar un peso de encima con alguna de ellas, pero sí quería hacerlas disfrutando: desde el principio hasta el final.

Con algún que otro problemilla, el Almagro Trotón Club ha vuelto a sacar adelante una nueva edición, la octava ya, de su media maratón. Una carrera modesta en cuanto a número de participantes; a pesar de que este año ha batido récord, no ha llegado a 600. Muy llana, tiene la peculiaridad de contar con al menos cuatro superficies sobre las que correr: asfalto, tierra, adoquín y baldosa/piedra. Para completar los 21,097 kms hay que dar una vuelta reducida a un circuito (algo menos de 3 kms) y completar el mismo en otras dos ocasiones (algo más de 9 kms). Ese circuito es mayoritariamente urbano pero cuenta también con unos 2,5 kms por caminos: una parte de asfalto  y otra de tierra (que ha visto reducida su superficie respecto a la última edición en la que participé).

Aparte de por su producto estrella gastronómico, la berenjena (de la que mi amigo Santi dio buena cuenta tras la carrera, consiguiendo una velocidad de movimiento mandibular que ya quisiera para sus piernas en carrera) y por sus encajes y blondas, Almagro es fundamentalmente conocida por el festival de teatro que se celebra en julio y por su extraordinario conjunto arquitectónico (civil y religioso). La carrera, pues, cuenta con el atractivo de pasar dos veces por la extraordinaria Plaza Mayor, de origen medieval pero reformada en el siglo XVI, por el Corral de Comedias, el Teatro Municipal, diferentes casas palaciegas, fachadas de conventos... e incluso por la casa donde Pedro Almodóvar grabó buena parte de Volver. Esta visita guiada a buena velocidad tiene el ligero inconveniente de que todo el suelo del casco antiguo está conformado por adoquín y piedra, lo que puede afectar muscularmente si se va escaso de fuerzas.

Llego al lugar de la carrera con mi amigo Ángel, que debutaba en media y que ha hecho un gran tiempo. Sólo un problema físico que le ha obligado a parar momentáneamente ha impedido que no fuera un estreno prodigioso, pues íbamos para poco más de 1h30'. Tras calentar, vemos a Santi y a Juanlu, con los que estamos hablando distentidamente cuando nos sorprende la salida. Con tan poca gente pronto recobramos el lugar adecuado y vamos marcando un buen ritmo, entre 4'15" y 4'20". La temperatura es ideal y sólo molesta el viento, así como la visión de alguna nube amenazante (que acabará descargando tras llegar a meta). Aunque llevo muchos kilómetros en las últimas semanas (con esta media he rematado una de 108), este es un ritmo al que no me desgasto apenas, algún segundo más lento que el normal de mis últimas maratones. Cuando volvemos a la localidad después del primer paso por los caminos, más allá del km 11, Ángel me dice que me vaya, que tiene que hacer una parada técnica. Dudo si esperarme pero por no parar, continúo. Acabará en 1h36'. En la siguiente estaremos en 1h30' si no por debajo.

Poco después hago el segundo paso por meta (de los 3 que se hacen) y al verme totalmente entero decido robarle algunos segundos a cada kilómetro, aunque sin forzar en ningún momento. La segunda vuelta completa la haré a ritmos que oscilan entre 4'05" (aire en contra) y 3'50" (aire a favor), aunque predominando por debajo de 4'. Desde luego, pasando a muchísima gente. La parte no urbana del recorrido que mi mente recordaba como larguísima (producto de no haberse dado la carrera como se desea en las dos ocasiones precedentes) y que puede hacerse pesada por el viento y porque en esta segunda vuelta tiene lugar entre los kms 17'5 y 20, esta vez me produce la sensación de incluso ser corta. Es lo que tiene correr a ritmos que dominas bien y no exprimirte.

Así que sin ninguna incidencia ni excesivo desgaste (ni nada mejor que contar) me planto en meta en 1h28'35" oficiales. Conversación rápida cortada por la lluvia con Santi y Juanlu y a casa. La semana que viene toca otra Media Maratón, la de Coslada, la segunda media que corrí y en la que voy a repetir 9 años después. Allí Santi me dirá si puede ir a la Trans Montes Blancos o no; de no hacerlo, yo no voy a ir solo. Así que esta carrera de 50 kms en autosufiencia la cambiaría por alguna otra prueba a celebrar en las semanas siguientes: o los 100 kms en 24 horas de Corricolari-Aire Libre (09-10 de Junio) o el MAM (Maratón Alpino de Madrid, 16 Junio).

De Guatemala a Guatepeor, como reza el dicho. O si no quieres té, toma 2 tazas. Para los 50 sí llevo un entreno más o menos competente, para las otras dos pruebas no. To be continued...

lunes, 9 de abril de 2012

Por la Vía Verde de la Jara

Una de las principales empresas que acometió Miguel Primo de Rivera durante su mandato dictatorial (1923-1930), que sobrevino como consecuencia de un golpe de Estado y que en todo momento contó con la connivencia, primero, y posterior apoyo del rey Alfonso XIII (no está de más recordarlo ahora que se extiende "la teoría conspirativa" del advenimiento de la República), fue la puesta en marcha de un ambicioso Plan Nacional de Infraestructuras. Dentro de este, se contemplaba ampliar el tejido ferroviario hasta crear una verdadera red de comunicaciones y aunque el Plan suponía endeudarse al límite (lo de endeudarse hasta "las cejas" no es nuevo en este país), se optó por ponerlo en marcha. Una de esas líneas uniría Talavera de la Reina con Villanueva de la Serena, poniendo en contacto así los valles del Tajo y del Guadiana. Se comenzaron las obras de dicha línea, aunque la caída del Dictador, las políticas económicas de la República y sus problemas, la guerra y la durísima postguerra, entre otros factores, hicieron que con los años se abandonara el proyecto con casi toda la explanación hecha y las estaciones construidas.

A principios de los 90, en España existían más de 7.600 kms de vías ferroviarias en desuso o, como esta, a medio construir. En 1993, el por entonces Ministerio de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente, junto a organismos como Feve, Adif y Renfe, pone en marcha el Programa de Vías Verdes, por el que esos tramos ferroviarios no usados  se irán acondicionando progresivamente para poderlos recorrer en bici o caminando, fomentando a la vez el turismo rural. Un punto a sumar, ni mucho menos el único, a ese "socialista imposible", elitista él, que fue (políticamente) Josep Borrell; de moda retro ahora que se anuncia "amnistía", ya que siendo él secretario de estado de Hacienda persiguió duramente el fraude en líneas generales (vale, aunque particularmente se le olvidara hacer lo mismo con sus amiguetes y colaboradores Huguet y Aguiar).


La Vía verde de la Jara comienza en la estación toledana de Calera y Chozas (donde hoy ya no paran trenes de pasajeros) y se extiende a través de 52 kms hasta la de Santa Quiteria. Las obras del ferrocarril continuaron algo más, internándose en tierras extremeñas, pero al entrar en la comarca de las Villuercas se interrumpe definitivamente. Para promocionar la zona y, en concreto, la vía, alguien perpetró la maravillosa idea de organizar una carrera que cubriera un tramo de la misma. Así, en 2008 nace la Media Maratón de la Vía de la Jara, que ahora se conoce como Caldejara , organiza Evedeport y que también tiene la peculiaridad de celebrarse el sábado de la Semana Santa. El evento se compone de 4 pruebas, para atraer a la mayor cantidad de gente posible: una ruta familiar de BTT de 15 kms, otra de 80, una marcha de 15 kms y la media maratón (que había leído que eran 20 kms pero, que con cambio de ruta, llega a los 21,500). Entre las diferentes pruebas, casi 600 personas ayer.



Así que tocaba madrugar, 6 am, para hacer los 220 kms que me llevaban hasta Calera y Chozas, a unos 15 kms de Talavera de la Reina. Allí, a las 9.30 tomábamos un bus de la organización que nos llevaba a la línea de salida: la estación de Aldeanueva de Barbarroya. Es decir, haríamos el trayecto desde aquí hasta el inicio de la Vía verde; bueno, no se llega al inicio en sí, porque algún km antes nos desviamos buscando la meta, que es la ermita de la Virgen de la Vega, a unos 3 kms de la localidad, por lo que casi los 2 últimos los hacemos fuera de la vía. Como la distancia era de unos 15,5 kms entre los dos puntos, nos avisaban de que primero continuamos la Vía Verde unos 3 kms  hasta un punto, allí giramos, desandamos lo corrido hasta pasar por línea de salida y  desde ahí simplemente seguirla vía hasta el desvío al que he hecho referencia que nos llevará a meta.

A las 11 de la mañana nos poníamos en marcha los aproximadamente 100 corredores que participábamos en esta categoría, en un día algo desapacible y con bastante viento.  El perfil era bastante favorable, pues la primera parte era en tranquilo descenso y la segunda parte básicamente llana; así que los únicos "enemigos" eran ese viento mencionado, el firme formado por mitad asfalto en mal estado (parte derecha ) y tierra prensada (parte izquierda) y la más que posible soledad en todo el recorrido. Creo que algún otro año se ha hecho en sentido contrario, por lo que he tenido suerte y no me ha tocado subir cuestas. Los primeros 13-14 kms son fantásticos. No sólo por la bondad del perfil (que se compensa por el hecho de ir por debajo de 4' el km), sino sobre todo por la majestuosidad del recorrido. A partir del km 7 más o menos corremos paralelos al Tajo, cruzamos un par de túneles, tras el segundo (de unos 250 mts) atravesamos un viaducto con el embalse de Azután a nuestros pies y en todo momento atravesamos por una masa boscosa (encinas, jaras) renacida con las últimas lluvias. A estas alturas, he llegado a un grupo de cuatro en el que poco después no quedaremos nada más que dos, que llegaremos juntos hasta el último km donde mi compañero me descuelgue ligeramente. Pero mientras tanto, vamos disfrutando y quejándonos de vez en cuando por el viento racheado que se hace molesto, especialmente en las zonas más desguarnecidas.

Tras pasar por el Apeadero de Silos, el paisaje cambia. Entramos en una larguísima recta, entre cañas y zonas de regadío que sólo mitiga el adelantar a gente de la marcha (y al algún que otro corredor que va "fundido") que nos transmite ánimos. Poco después empiezo a no ir cómodo, hasta el punto de agradecer las zonas de cañas donde no da el viento; estamos ya en el km 17, por lo que tampoco puede ser mucho lo que toque "sufrir". Al final de la recta, más allá de 19, una señal y unos voluntarios nos indican el giro: me cuesta un poco retomar el ritmo y mi compañero se me escapa unos metros que no podré recuperar. Se ve el cartel del km 20, coincidente con mi GP" y a lo lejos (bastante a lo lejos) la ermita que debe ser la meta. De seguro que no hay 21, pienso. Con las fuerzas justas paso por la distancia correspondiente a la media (1h24'33") y tengo que hacer un último esfuerzo para completar la distancia total de 21,50 (1h26'38).

Aunque la organización invita a una comida, el día no acompaña en exceso, por lo que prefiero marchar. He dormido poco y me quedan 2 horas de vuelta. Pero he completado otra pieza,  y "exótica", para la colección. Quién sabe, quizá algún día amplíen el recorrido a toda la vía y puedan hacerse los 52 kms; o se me ocurra hacerlo con alguien por mi cuenta... o, lo más normal, vuelva a hacer esta carrera que espero se mantenga por muchos años.


lunes, 26 de marzo de 2012

X Cross Alpino Cebrereño

Me habían hablado varias personas muy bien de esta carrera, entre ellas un montañero de pro como Celso, por lo que a pesar de su carácter modesto las expectativas eran altas. Así que le di preferencia en un domingo plagado de carreras más cercanas, debido a la concentración característica antes de Semana Santa. Y para nada me defraudó: la labor que hace el Grupo de Senderismo y Montaña "Los Brajales", organizador de la misma, es fantástico.

La carrera consta de algo menos de 21 kms  y cerca de 1.900 metros de desnivel acumulado, que discurren por las serranías cercanas a esta localidad abulense, famosa por ser el pueblo origen de Adolfo Suárez, franquista que con la muerte del dictador se puso el traje de demócrata y logró la dificilísima labor de liderar la Santa Transición, como diría el gran y ya desaparecido Francisco Umbral (sí, el que mucha gente conoce por aquello de "he venido a hablar de mi libro" y no por su admirable prosa). Todavía recuerdo como Suárez y Gutiérrez Mellado, junto a Carrillo  que permaneció sentado, fueron los únicos que justificaron su sueldo y posición aquel 23F cuando a Tejero se le ocurrió iniciar una visita guiada por el Congreso.

 Con una salida neutralizada desde la plaza del pueblo hasta la salida del mismo, el recorrido es ligeramente ascendente hasta el km 6, volviéndose más empinado de este punto al 8 (se suben 100 mts en 2 kms). Aquí se inicia una bajada que conduce al 10, donde se inicia la primera gran subida, por senda (250 mts en 2 kms). Del 12 al 16 encontramos una gran bajada, con río incluido y terreno estrecho que hace eses, con alguna zona peligrosa. El punto culminante es la última subida, que cuenta con una primera parte de 1 km que alterna senda y pista forestal y aproximadamente otros 1.200 metros entre grandes piedras (lo más técnico y bonito de la carrera. 200 mts en 1 kms), donde personal de protección civil velaba por la seguridad diciendo por dónde debíamos ir avanzando. Tras culminar el llamado Puerto de Arrebatacapas, con vistas impresionantes a toda la comarca en un día despejado como ayer, ya sólo quedaba bajar, aunque con buena parte del terreno formado por piedras sueltas; unos 3,5 kms que te llevaban nuevamente a la plaza de la localidad, completando así el recorrido circular.

La carrera es muy variada y corrible casi en su totalidad si vas bien hacia arriba. Si no, es posible que un buen tramo (5-6 kms) los hagas andando. Para quien baje bien (no es mi caso, por supuesto), en los descensos se puede ganar bastante tiempo.El inicio es por pista forestal y luego se alterna esta, con pasos por sendas entre pinares y, como he mencionado, roca. Muy ameno, en definitiva y no excesivamente técnico aunque no falten las zonas de dificultad, por lo que es una carrera para disfrutar.

Por mi parte, me decido a hacer esto y lo he logrado. Bastante fuerte en las subidas, donde apenas un par de pequeños tramos he tenido que dejar de correr (mis gemelos todavía protestan por ello) y sin forzar en las bajadas, en parte para cuidar algún problemilla en la rodilla y cuádriceps de la pierna derecha y, también, por mi siempre presente miedo a cualquier tipo de caída, que hace que extreme la precaución en los descensos (que vaya "despacio", vamos). Así que termino como en ninguna carrera de montaña, totalmente entero y pensando que podría hacer otro buen número de kms. Y sin las agujetas que normalmente me asaltan tras una carrera de estas características. Finalmente, el tiempo que marco en meta (sin contar 500 mts zona controlada) es de 2h00'57".

La nota negativa: los que nos respetan la montaña y tiran botellas de agua y cualquier cosa fuera de las zonas de avituallamiento y, como siempre, aquellos que cuando terminan una carrera ponen todo el empeño en saquear el avituallamiento final. Para unos y otros (la mayoría serán los mismos) mi más sincero deseo de que no vuelvan a hacer ninguna carrera de este tipo y dediquen este tiempo a intentar, aunque veo difícil que lo consigan, adquirir una mínima educación.

lunes, 19 de marzo de 2012

I Media Maratón de Aranjuez

Ayer asistimos al nacimiento de una nueva carrera,  y esta casi de "obligada" celebración. Con la gran aceptación que presenta la carrera de 10 kms Villa de Aranjuez (ver crónica edición 2011), era normal que acabara celebrándose otra prueba atlética en la localidad. Y así nacía esta I MM de Aranjuez - Ruta por los Sotos Históricos, organizada por la empresa local Servitur Gestiones Turísticas de Aranjuez, S.L., que ignoro la vinculación (que debe haber y estrecha) con el consistorio. Pero desde luego, es un ejemplo de que en estos tiempos pueden seguir naciendo pruebas sin ser extremadamente caras, tampoco baratas, al menos en sus primeros plazos de inscripción (primer plazo 14 €, 13 si lo hacías presencial). Entre inscripciones, organismos públicos (no sé en qué medida) y algún patrocinador privado se puede sacar para adelante. Aquí hay restaurantes y bares que todos los meses ayudarían a celebrar una carrera, sobre todo si el sol acompaña como en el día de ayer. Y, además, también se tiene fondo solidario: Ayuda en acción.

Así que los organizadores, partiendo de la labor precedente de aquellos que llevan a cabo la carrera de diciembre, se han animado a poner en marcha esta MM que está acompañada también por una prueba de 7 kms con la que comparte inicio y recorrido hasta cerca del km 6. Con la carrera de Diciembre comparte logística como guardarropa, duchas, lugar amplísimo de salida y meta, etc. En esta primera edición se contó con 1802 llegados a meta, a los que hay que sumar 277 de la carrera corta. Además, como imagino que su número irá en aumento (si en el aspecto económico no ha sido un caos, que no lo creo), hay que decir que el recorrido podría absorber muchos más participantes: desde un primer momento se podía correr sin grandes pobremas y el recorrido transcurre por lugares amplios. Tampoco me gustaría verla con 5000 corredores, pero ahí no decido nada... excepto no volver a correrla.

Puede convertirse en un clásico. A esto ayuda un recorrido que se sale de lo común por estos lares... y muy llanito, por lo que esto también acabará por atraer a mucha gente (aunque creo que, de momento, no está homologada). Excepto el inicio y el final en casco urbano, toda la carrera discurre rodeada de árboles, cercana a los ríos Tajo y Jarama, por estos lugares planificados por el mismísimo Felipe II y que fueron pieza clave en nombrar a la Villa de Aranjuez como Real Sitio. Nosotros, plebeyos, no hemos podido recorrerlos a lomos de algún pura sangre o subidos en una calesa más de 400 años después de que desapareciera aquel monarca; pero al menos los hemos pateado de la manera que (personalmente) más me gusta.

El fenomenal recorrido incluye algún tramo de pista y, lo peor, alguna zona de asfalto en condiciones bastante precarias, especialmente en los kilómetros que van del 15,5 hasta el 17,5. Pero se puede aguantar. Como he dicho, es muy ameno para la vista y favorable: algún pequeño repecho sin importancia (uno o dos) y el que da acceso a la recta final, que es de unos 40 metros. Quizá el principal enemigo pueda ser el viento, que hoy (y dicen que casi siempre por aquí) suele soplar en contra en la dirección que se recorren los últimos kms, especialmente los de una larga recta que transcurre junto a los Jardines Reales y culmina pasando junto al Palacio Real.

Por mi parte, comienzo bastante fuerte (de manera alocada, diría) ayudado por el aire a favor. Tras varios kms y, también por la acción del mismo que ya había descubierto que no siempre iba a ayudar, decido frenar un poco y reservarme. Esto hace que en los últimos pueda mantener o incluso quitar algún segundo. Finalmente, marco un tiempo neto de 1h24'57" lo que, tras tanto maratón de los últimos meses, está bastante bien. Después, tertulia y refrigerio en una terraza con Alberto, de Runners de Barrio (antes de la carrera saludé a Juan, pero luego marchó rápidamente) y con el gran Santi que hizo una buena marca para ir con carrito (buenísima diría e, incluso excepcional si calibramos su casi patológica alergia al entreno o a esforzarse en los mismos). Su hijo Jorge hizo su primera media maratón subido en el carro y cometió la torpeza de no quejarse en exceso: más le esperan al pobre. Un placer, chicos.

Y reponiendo fuerzas y al solecito... la megafonía preparada para la ocasión nos regaló algún clásico musical de hace muchos, muchos años que puso el colofón a la mañana. Como los Gibson Brothers (y su pegadizo Cuba) o Baltimora.

lunes, 20 de febrero de 2012

Llego a los 60: Media Maratón de Valdepeñas.

Posiblemente me pase factura (no sé cuánta) la carrera de ayer en el maratón de montaña del domingo que viene. No me importa en cuestión de tiempo, sí de posibles problemas musculares. Como los domingos anteriores a una maratón suelo hacer 20 kms o así tranquilos, algunas veces lo sustituyo por una media maratón si se celebra en una localidad más o menos cercana. La idea original es hacerla a un ritmo controlado, por encima del ritmo de competición maratoniano (si es en asfalto). Pero con dorsal se suele ir más rápido y casi siempre esa idea inicial acaba en el olvido; otras veces, como ayer, todo se dispara. No es que la hiciera a tope, pero sí me fui exigiendo más a medida que pasaban los kilómetros.

Era la 17º edición de la Muy Heróica Media Maratón Ciudad de Valdepeñas y hasta allí me trasladé con el amigo Rai. Recogimos al gran Santi  y con bastante antelación fuimos para la zona de salida. Debo decir que Santi, cada vez que visita esta localidad "saca su guante blanco y golpea llamando a reto" pidiendo en los bares y restaurantes Rioja; imagino que los camareros quedarán igual de ofendidos que los militares españoles cuando Marruecos desembarcó en Perejil. Los grados bajo cero que marcaba el coche en el trayecto habían desaparecido y aunque con cierto fresco todavía, la soleada mañaba prometía una temperatura en ascenso buena para correr. Si comparamos con las dos semanitas que se han pasado, un regalo. Corrí esta prueba en el 2009 y constaba de 3 vueltas; ahora es una vuelta pequeña (algo menos de 4 kms) y dos grandes (casi 9). Se sube y se baja, no abruptamente, pero sí puede notarse; no es llana, aunque tampoco sea excesivamente dura.

Es la primera prueba del Circuito de Carreras Populares de Ciudad Real, un evento que ha logrado relanzar este deporte en la provincia, que andaba bastante deslabazado. Junto con el boom del atletismo popular y el asentamiento de internet (aquí en su versión soberbia fuente de información) ha posibilitado lo que hace 10 años era inimaginable. En aquella época, corrías alguna carrera en la zona y "te enfrentabas" con el club de atletismo de la localidad, otros de nivel llegados de fuera, 4 del equipo de fútbol, 3 del de baloncesto y otros 3 que llevaban toda la vida haciendo todo tipo de deporte. Es decir, si eras un corredor de esos que entrena 2-3 días a la semana a ritmos tranquilos... pronto te quedabas solo atrás, con el ruido del coche escoba y no pocas veces las "mofas" de los que se cruzaban (más que presenciar la carrera) por el camino. Ayer, por ejemplo, más de 700 personas apuntadas a esta MM, lo que por aquí está muy bien.

Así que calenté un poco, mientras que mis compañeros se quedaban de cháchara, y estiré el cuádriceps de la pierna derecha que esta semana me ha hecho recibir masaje de descarga con concentración en esta zona. Al parecer, una ligera sobrecarga. La intención, ver cómo respondía ese músculo: vital que llegue en perfectas condiciones para afrontar las bajadas del maratón. Hasta el momento no me ha impedido entrenar pero lo noto rebelde y se queja cuando corro. Así que los primeros kms con la idea de ver cómo responde y estar sobre 1h33' (algo por encima o por debajo) no estaría mal, sin acumular excesivo desgaste muscular.

No sé si esto duraría un par de kilómetros. Pronto me veo bien y hago grupo viendo que no noto molestia alguna. Y así van pasando los kilómetros, aunque al final de la primera vuelta grande (km 12) ya he dejado a los 2-3 compañeros y me voy hacia adelante. En la última vuelta iré pasando gente, compartiendo metros con algunos de ellos y dejándolos al poco tiempo. Voy en progresión y me siento bastante bien; la verdad es que si hoy hubiera planteado ir fuerte desde el principio podría haber hecho un tiempo notable para mis posibilidades. O quizá no, quién sabe. Tampoco tenía la idea de ir tan animado. Pues con esas ideas, y sobre todo diciéndome "cuando estés subiendo una pendiente fuerte te vas a acordar de esto, Carlos" me acerqué a la meta, donde llego muy entero y sin ningún tipo de molestia aparente. Recuperación inmediata, estiramientos, masaje de una encantadora y eficiente joven (con la que charlé de diferentes cosas) concentrado en el cuádriceps... y hoy mejor de lo que estaba el sábado. Casi nuevo.

Paré el crono en 1h24'35" netos, en la que ha sido (entre asfalto y montaña) mi media nº 60. Esta semana toca cuidarse, con trotes tranquilos y más cortos que de costumbre para descansar el cuerpo para el domingo. Toca disfrutar fuera del asfalto: Maratón de montaña de Espadán, en Segorbe (Castellón).

lunes, 13 de febrero de 2012

De efemérides: Media Maratón de Fuencarral

Ayer se celebró la XXVIII edición de la Media Maratón del Distrito de Fuencarral-El Pardo, coloquialmente la Media de Fuencarral. Entrañable, mítica, esta media maratón ha pasado por diversos problemas, pero al final sigue saliendo hacia adelante. Yo la conocí organizada casi en exclusiva por la impagable Asociación de Vecinos Nuestra Señora de Valverde; en la actualidad, la asociación sigue colaborando, pero está organizada por el Distrito de Fuencarral y una empresa de gestión de eventos, con la colaboración técnica de MAPOMA.  Es posible que gracias a esto se siga celebrando, aunque siempre la asociaré a esos vecinos del barrio que, guiados por la ilusión, ponían todo de su parte para que año tras año se pudiera hacer esta carrera.

Incluso, creo que ese espíritu de "carrera de barrio" no se ha perdido totalmente. La participación es elevada pero no masiva como en otras, ayer 1.866 llegados a meta; el precio, excelente para los tiempos que corren y servicios que se ofrecen (10 €); quizá por la crisis no hay premios en metálico, sí trofeos (eso limita la presencia de los más rápidos), lo que ayuda a esa imagen;  y tiene el valor añadido de recibir la bolsa del corredor y una camiseta (algo a tener en cuenta: poco después de pasar la meta y en puestos divididos por talla para colocarse en la que corresponda) de manos de señores y señoras de avanzada edad, quise deducir que de la Asociación que ha venido organizando/participando (en) la carrera desde sus orígenes. Y lo hacen con una sonrisa de satisfacción porque un año más han visto culminado el sueño de ver su ilusión hecha realidad. Creo que se guardó un minuto de silencio por la muerte de la que era presidenta, D.E.P.

Lo malo de esta carrera, por citar algo, es que se ha sumado a la moda de recoger dorsales el día anterior, aunque conocer gente (gracias, Juanlu) que la iba a correr y que vivieran en Madrid hizo que esto no fuera problema. Y está el asunto de que es una carrera propicia para hacerla sin dorsal, y ayer había mucha, pero que mucha gente así. Ya hablaremos en otro momento del "corredor gorrón", figura que me irrita hasta límites insospechados.

Pero por encima de todas las cosas, la Media de Fuencarral es conocida por su recorrido: bello y duro. La carrera se inicia en pleno centro del distrito de Fuencarral-El Pardo, ahora en la pista de atletismo IDM Santa Ana, y tras un inicio en subida, baja por toda la avenida del Cardenal Herrera Oria (con algún llano y alguna pequeña subida). El tramo llano transcurre desde el km 7 hasta el 10, ya habiendo tomado la Carretera El Pardo-Fuencarral y a partir de ese km 10 comienza la ascensión. Primero, suave y, a partir del 12 que se llega a un cuartel, se gira y comienzan las rampas duras. Existe algún tramo de descanso, pero esta subida es realmente exigente. Pasado el 15 y hasta algo más del 17 vuelve el descenso y desde aquí hasta el final (Avda. Monasterio de Silos), cuando se entra en Madrid propiamente dicho, se vuelve a subir hasta llegar al punto inicial y concluir en la pista de atletismo. Para quien haga carreras preferiblemente "urbanitas" y/o poligoneras, esta media le permite cambiar de escenario y correr "al aire libre": en todo el terreno fuera de la ciudad se corre rodeado del Monte de El Pardo.

En febrero de 2003 corrí por primera vez esta carrera: fue mi primera media maratón y mi primera prueba "reglamentaria"; recuerdo que no usé zapatillas específicas de running. 9 años y haciendo la nº 59 de la distancia (entre asfalto y montaña) después, he vuelto a participar en ella. Aunque no voy a reflejarlo aquí, mucho me ha hecho pensar en lo sucedido en este tiempo.


Pero la carrera también ha sido significativa por algo más. Este mismo domingo del año pasado (el día 13, que este año cae en Lunes), salía de la casa que habitaba en Manresa para participar en la Mitja Marató de Gavà-Castedefells-Gavà, una de las más importantes del calendario catalán. El resto ya es historia intrapersonal: hago la carrera y caigo poco más de 10 metros antes de llegar a meta. La cercanía hace que los servicios médicos actúen con eficiencia y rapidez (eternamente agradecido) y logren reanimarme a la segunda intentona, pues la primera recaí. Una muerte súbita. Al hospital más cercano y, al día siguiente, ya estabilizado a Barcelona, al popularmente conocido como Sant Pau (Hospital de la SantaCreu i Sant Pau).

Aquí se me realizan unas pruebas y el TAC DMD desvela que tengo una anomalía congénita en la coronaria derecha. "Te hubiera pasado tarde o temprano", me dijo un médico. Entre operación (opción 1) y tratamiento y rezos para que no vuelva a ocurrir (opción 2), doy el sí para que me operen a corazón abierto el 22 de ese mes. Todo va bien y tras un período prudencial, salgo el 3 de Marzo. Por supuesto, los médicos de la sala y el cirujano me han dicho que nunca más volveré a ponerme un dorsal. 10 días después, una infección de orina y los efectos de la anemia me llevan a otro hospital, con el termómetro superando holgadamente los 40 grados de fiebre y la vida (ahora soy consciente) nuevamente en peligro. 10 días después de este segundo ingreso, recibía el alta y comenzaba a andar; un poco más tarde, y muerto de envidia al ver a la gente, me aventuraba a mover las piernas unos minutos como si fuera correr, y vigilando si las pulsaciones subían en exceso.

 Poco a poco fui mejorando y recordando, de forma rápida, el fondo acumulado. El 3 de mayo, asistía a la consulta del Dr. Serra-Grimau, institución de las pruebas de esfuerzo (entre sus clientes los jugadores del Barça y numerosos atletas de élite) y antiguo maratoniano de 2h40' para hacerme una de estas pruebas. Ya me había entrevistado con él anteriormente y me había tranquilizado. Tras ver cómo me desenvolvía en el tapiz, me dijo que veía todo normal, pero que el martes siguiente me daría el resultado definitivo. No le dije que, aprovechando un viaje a mi localidad, iba a disputar cerca de esta un 10 kms ese mismo sábado. Lo hice en 48' y a partir de allí todo fue sobre ruedas para la recuperación. Desde entonces he corrido ya numerosas carreras, entre ellas 4 maratones. Ni yo lo imaginaba en sueños allí en el hospital; y menos que los tiempos llegaran a ser mejores.

En estas y otras cosas similares fui pensando en la carrera de ayer. Le tenía ganas, por eso ni pensé en el clásico "para matarnos" cuando a las 5:30 me levanté y poco después me metí en el coche, que marcaba -7,5ºC. También pensé en los tiranos de uno y otro tipo que han usado en beneficio (generalmente cinegético) propio esos inmensos terrenos y en la majestuosa belleza de los mismos, pero menos. Así que la carrera se hizo corta, aunque aquí tiene mucho que ver el hecho de no ir ni mucho menos a tope y de haber hecho recientemente un par de maratones. Como por las colas que había para dejar la bolsa no calenté, llegando a la salida tan sólo 10 segundos antes del pistoletazo de salida, los primeros kms me los tomé con tranquilidad; sobre el km 5 los pies ya se me habían descongelado, por lo que empecé a estar cómodo, y se me olvidaron ciertos dolores físicos debidos a la acumulación de kilómetros (por supuesto, hoy han reaparecido y en mayor magnitud).


No haber ido fuerte al principio me permite subir bastante bien las cuestas. Estaría bien quedarse en las mismas 15 días antes de un maratón de montaña... así que llego a la bajada bastante entero, recupero y afronto con buen ritmo los 3 últimos kms en subida. Al igual que el año anterior en Gavà, la carrera termina en una pista de atletismo. De allí, no recuerdo nada del km 17 en el que me pasó el globo de la 1h30' (ya no iba bien) hasta la primera desfribilación; esta vez soy perfectamente consciente de todo y cuando hago los últimos 100 metros sobre el tartán miles de imágenes me vienen a la cabeza. Entre ellas, se mezclan todos los conocidos y amigos que en los momentos malos me enviaron (por cualquier medio) alguna palabra de ánimo. También eternamente agradecido. 1h28'54" necesarios y exultantemente reflexivos.

lunes, 23 de enero de 2012

XIII Media Maratón Ciudad de Getafe

Segunda participación en la MM de Getafe y entre una y otra han pasado la friolera de 8 años. Por entonces hacía pocas carreras al año (un maratón o dos, tres o cuatro medias) y a tope y estas, aunque concurridas, distaban bastante de los números de participación en los que se mueven ahora. Por ejemplo, en aquel lejano 2004 apenas se sobrepasaron los 1.500 llegados a meta, que contrastan con los pocos más de 3.500 que lo hicieron ayer. Ignoro dónde quedaron los más de 4.000 inscritos que repetía por megafonía la empresa encargada de organizar el evento, junto al ya célebre Club de Atletismo Artyneon de la localidad getafense (sí habría que añadir los gorrones sin dorsal que los había y en buen número).

La carrera ha conservado alguna de sus características de aquella época. Ser la primera MM del calendario madrileño y que servía para ir calentando motores con vista al gran objetivo de muchos: el antiguo Mapoma, hoy Rock'n'Roll Madrid Maratón. Se empezaba por ella y se continuaba (generalmente una al mes, que en esto sí se ha cambiado) con Fuencarral en febrero, la media de Ciudad Universitaria en marzo y la MM de Madrid 3 semanas antes del evento principal. Bueno, esta era una opción, clásica eso sí, de preparación. Había variantes, como Coslada (hoy en día en problemas) y otras que llegaron después como La Latina.

La otra característica es su circuito favorable, a dos vueltas. Bastante llano, el principal desnivel es la zona de salida, por el que se baja 3 veces (la última antes de entrar en el estadio Juan de la Cierva) y se sube dos. Luego hay alguna mínima subida y bajada pero de escasa entidad. Así que también atrae a bastante gente para lograr una buena marca, sobre todo con lo difícil que en la capital es encontrar un circuito rápido. Y, también, reparte buenos premios, pues sigue acudiendo algún atleta extranjero de nivel ( keniata y marroquíes); el nivel de los españoles no es tan bueno, pues este año ha salido del calendario de la RFEA para no tener que atracar al corredor y cobrarle "la licencia de día" (AKA finánciame a mí a mis amiguetes, que queremos perpetuarnos en la federación).

Con hora y media de adelanto llegaba a Getafe, donde se presentaba una mañana soleada y agradable para correr. A pesar del alto número de participantes, poca espera para recoger el dorsal, pues se había dividido por apellidos en numerosos grupos. La verdad es que el número de voluntarios era elevado, lo que contribuyó a esa rapidez.  Se había anunciado una especie de salida por tiempos, confiando en la imposible (en líneas generales), capacidad de raciocinio del corredor nacional; por supuesto, dicha capacidad no apareció por ningún lado y, además, los organizadores a última hora desistieron de colocar los carteles orientativos de tiempos.

Al ser la avenida ancha y usar los dos carriles separados por una mediana, pronto me coloqué donde creía que ayer correspondía al tiempo que pensaba hacer (sobre 1h40'). Aun así, pasaron 47 segundos hasta que pasé por la alfombra... por supuesto, toda la carrera fui adelantando a corredores, pues la gente se había colocado muy por delante de donde le correspondía. En los primeros kms, iniciados en bajada, se produce el clásico embotellamiento, fomentado en parte por lo expuesto. Luego, ya se puede correr bien y en todo momento se hace acompañado.

Desde un primer momento mantengo un ritmo controlado, pero los kms (cosas de ponerse el dorsal) van pasando más deprisa de lo planeado: sobre 4'20" el km. El buen estado de forma, para mis posibilidades, hace que sea un ritmo cómodo y vaya disfrutando y hablando con eventuales compañeros. Sólo en los últimos 4 kms acelero un poco y hago sobre 4' el km, para entrar en el estadio (la anterior llegada estaba fuera) marcando 1h30'07" netos. Ningún tipo de dolor en las piernas el día después pero estoy seguro de que esto pasará algún tipo de factura el domingo. Tampoco me preocupa demasiado, pues en Marrakech igual me da hacer 5 minutos más y me lo tomaré con cierta tranquilidad.